Masaje en pareja · Toda Mallorca
Dos terapeutas y dos camillas, a la vez, donde os alojéis. Junto a la piscina de la villa, en la terraza o en la habitación del hotel — sin el ambiente impersonal de una cabina de spa.
El masaje en pareja en un spa tiene un problema: sigue siendo una cabina, con su horario, su sala de espera y su música de catálogo. Y cuando acaba, hay que vestirse y volver.
Hacerlo en vuestro alojamiento cambia por completo la experiencia. Van dos terapeutas con dos camillas, montan en unos minutos donde vosotros digáis —la terraza, junto a la piscina, el salón, la habitación— y trabajan a la vez. Al terminar no tenéis que ir a ningún sitio: ya estáis donde queríais estar.
Es de lo que más se regala y de lo que más se repite. Funciona igual de bien como plan de aniversario, como sorpresa a mitad de las vacaciones o simplemente como la mejor forma de cerrar un día largo.
Para qué sirve
El regalo que no ocupa maleta. Podemos coordinarlo como sorpresa: nos escribes tú y aparecemos a la hora acordada.
El escenario ideal. Dos camillas al aire libre valen por diez cabinas de spa.
El momento en que el cuerpo lo pide y todavía quedan días para disfrutarlo.
Sin salir del alojamiento, sin reservar con días, sin horarios de spa.
Combínalo
Cada uno puede elegir su tratamiento: uno relajante y otro descontracturante si os apetece distinto. En verano el drenaje linfático es muy agradecido. Si os alojáis en hotel, mira cómo funciona el masaje en hotel.
Preguntas frecuentes
Cuando quieras
Precio cerrado, terapeutas titulados y disponibilidad el mismo día, en toda Mallorca.
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